El Congreso anuló dos
resoluciones sobre la explotación de tierras amazónicas. La norma había
generado una crisis política.
Viernes, 19 de junio de 2009
Lima. El Congreso de Perú aprobó ayer la derogación de los
decretos que cuestionaban las organizaciones aborígenes y que habían originado
protestas que derivaron en choques con más de dos decenas de muertos.
El proyecto de ley fue aprobado por 82 votos y 12
abstenciones, al cabo de un intenso debate de cinco horas, y apenas un rato
después de que el mismo Congreso aprobara una interpelación al jefe del Consejo
de Ministros, Yehude Simón, y a la ministra del Interior, Mercedes Cabanillas,
para que expliquen el operativo del 5 de junio.
Con estas derogaciones, el gobierno espera que las
comunidades indígenas restablezcan el orden en la Amazonia, donde hasta
esta tarde mantenían bloqueadas dos carreteras, en las regiones de Amazonas y
de Loreto, consignó la agencia Ansa.
Según los indígenas, los decretos iban a permitir la
explotación indiscriminada de petróleo, la minera y la forestal, pero el
Gobierno reiteró ayer que buscaba reprimir la tala ilegal de bosques y el
narcotráfico, entre otros delitos.
Aún así, se comprometió a impulsar su derogación en el
Parlamento, lo que le valió cuestionamientos hacia adentro de su propia bancada
y de parte de aliados.
La derogación supone también un mejor clima para la visita
que Simón y Cabanillas deberán hacer el miércoles al recinto, según votó ayer
el Congreso por 60 sufragios, con dos abstenciones y 31 rechazos, estos casi
todos del oficialismo.